En el verano de 2009, y conjuntamente con los arquitectos Josep Lluís Pastor Solernou y Joan Lluís Solano Escudero, participé y colaboré en el concurso para la rehabilitación del antiguo centro de salud de Fraga, con el objetivo de adecuarlo como nueva sede comarcal.
La propuesta buscaba integrar todo el programa funcional establecido en las bases, simplificando la volumetría de la edificación existente y redistribuyendo el espacio interior para conseguir recorridos más claros y ordenados.
Este objetivo se materializaba mediante un espacio central que atraviesa visualmente el edificio, generando un hall-vestíbulo en diferentes niveles que se convierte en el núcleo articulador de las actividades del centro.
Con criterios de eficiencia energética y con la voluntad de renovar la imagen del edificio para lograr un aspecto visual más homogéneo y unificado, se proponía la incorporación de una fachada ventilada con perfilería y piezas cerámicas, acompañada de un aislamiento térmico continuo, eliminando así los puentes térmicos y garantizando un mayor confort y calidad de vida en el interior.











